Educación y socialización en el siglo XXI.

“… Maybe we are not as careful with this outer image of ourselves as we are when we choose our clothes to go to work.”  Nora Lizenberg
 “Digital identity and teacher´s role in the 21st century classroom”

 

viñeta del roto publicada en el Pais, 07-06-11
El Roto. El Pais, 07/06/11

En el Proyecto “Marco Común de Competencia Digital Docente” del Plan de Cultura Digital en la Escuela, elaborado en 2013, se incide en la necesidad de formación de los docentes en la competencia  digital para que puedan guiar a los estudiantes del nuevo milenio “en su viaje educativo a través de los nuevos medios.” En este Proyecto, la competencia digital es definida “como el uso creativo, crítico y seguro de las tecnologías de información y comunicación para alcanzar los objetivos relacionados con el trabajo, la empleabilidad, el aprendizaje, el tiempo libre, la inclusión y participación en la sociedad.”

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A su vez, como indica Carlos Magro en su post “Identidad digital, PLE y competencias”, las áreas de esa competencia digital se resumen en gestión de la información, comunicación y aprendizaje continuo. Estas tres competencias las podemos desarrollar a través de nuestra identidad digital porque es la carta de presentación para mostrarnos en esta “sociedad-red”; y con la que tendremos un mayor o menor acceso a todo lo que este mundo conectado nos puede ofrecer para nuestro desarrollo profesional. Para no desaprovechar toda la información, la creación de conocimiento, el aprendizaje colaborativo y la comunicación que Internet puede proporcionarnos, tenemos que adquirir las competencias digitales que nos permitan construir adecuadamente nuestra identidad digital como educadores, así como ser capaces de protegerla y gestionarla.

foto identidad digital 3En su presentación “El docente total: identidad digital, desarrollo profesional y otras aventuras cotidianas”, Fernando Trujillo señala el blog como la puerta de acceso a la identidad digital del docente. Los blogs personales u otras redes sociales permiten compartir experiencias y contenidos, ofreciendo la posibilidad de compartir y reflexionar sobre la docencia.

Sin embargo, en el post “(Des)Cuidar la Identidad Digital”, Óscar Boluda advierte en que no podemos quedarnos únicamente en la parte estética o en alimentar el ego, sino que “debemos insistir en una cultura del conocimiento compartido que redunde en nuestra identidad digital.”

Por otro lado, en su artículo “Tic, identidad digital y educación”, Manuel Area señala que “nuestra identidad como sujeto es incompleta si carecemos de visibilidad en los mundos de comunicación virtuales.” Dicho de otro modo, el docente que actualmente no tiene un espacio propio y reconocible en Internet no existe en el ciberespacio. En consecuencia, está aislado, sin identidad en la sociedad-red, y no podrá aprovechar las oportunidades que ofrece la socialización del mundo del siglo XXI donde le ha tocado vivir.

 

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